Cuántas veces
Cuántas veces he deseado no haberte conocido. Por qué así, mi corazón no se hubiera impregnado con la fragancia de tu belleza.
Cuántas veces he deseado no haberte encontrado nuevamente, luego de que el tiempo, casi había terminado de cubrir los vestigios de tu ternura y de tus encantos que se grabaron en mi alma.
Cuántas veces he deseado que tus ojos no se hubieran posado sobre mí, como aves buscando en donde anidar. Y no despertar nuevamente el amor en mi vida.
Cuántas veces he deseado haberme encontrado de nuevo con el desdén y la altivez, impidiendo mi acceso a tu corazón, cómo cuando la juventud era nuestro guía por el sendero de la vida.
Cuántas veces he deseado tener de nueva cuenta a la paz y a su hermana la tranquilidad, viviendo en mi corazón. Cómo antes de que el intenso viento de tu belleza azotara las puertas de mis emociones, hasta echarlas abajo, alojándote de nuevo en mi corazón.
Cuántas veces he deseado, no haber visto de nueva cuenta el cielo a través de tu rostro angelical, como acceso al paraíso, si me bastaba con admirar la belleza del cielo celeste mientras disfrutaba del verdor del césped.
Cuántas veces mi señor, te he suplicado me permitas la compañía del olvido, para dar por concluido ese capítulo donde ella es la protagonista. Pero en cambio, tú me has enviado a la poesía quien, como compañera me toma con su mano, liberando a mis más profundos sentimientos, quienes como aves salen de la jaula que las mantenía cautivas.
Cuántas veces tú el Eterno, me has mostrado su rostro, una y otra vez en mis sueños, mientras el recuerdo me abraza oprimiéndome el pecho, dejando un delicado perfume en mi piel y un dulce sabor en mis labios, como si ella hubiera estado en mi alcoba.
Cuántas veces mi corazón me ha dicho:
Guardo para ella un espacio digno de una emperatriz, y deja a tu razón reposar, cesando de resistirte al amor que sientes. Siendo qué, si al Creador ya le has pedido tantas veces que te aleje de su corazón, y su respuesta ha sido, que la pluma continúe deslizándose al ritmo de tus emociones, ¿Por qué sigues dudando que él quiere conservarte unido a ella?, ¿Crees que el Eterno se equivoca al pedirme que guarde para ella un lugar tan importante?
Se paciente, apaga tu ego, no temas a que la obsesión es quien te guía, y aguarda el designio del cielo, quien ya te ha mostrado en sueños, el milagro que viene como promesa cumplida para ti.
HugoHH2026

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